
[Nota (4) de la 1ª parte de Barbarroja)
~De Jerusalén a Rodas~
La historia de esta orden comienza en un precedente bastante anterior a su fundación en 1113, en concreto alrededor del año 600 d.C. cuando el Papa San Gregorio I Magno encomienda la construcción de un hospital en Jerusalén a un tal abad Probus. Más tarde, sobre el 800, Carlomagno ordena la ampliación del hospital, que es atendido por monjes benedictinos. Unos 200 años después, en 1005, el califa fatimí de Egipto علی ظاهر -Alí-az-Zahir- destruyó el hospital, además de arrasar la ciudad (se calcula que unos 300 edificios quedaron arruinados). No fue hasta después de la Primera Cruzada -1095- que se retomó la iniciativa de reconstruir el hospital por parte de Gerardo Tum, algo que el papa Pascual II confirmó mediante bula en 1113, como ya se dijo.
Este Gerardo, no sabemos si soldado o comerciante -o ambas cosas-, emprendió la recaudación de donativos y procuró que la orden se extendiera por el Reino de Jerusalén e incluso más allá de sus fronteras.
Fue su sucesor, Raymond du Puy, quien hizo construir una significativa enfermería muy cerca de la Iglesia del Santo Sepulcro. Aunque en principio se trataba de ofrecer asistencia a los peregrinos heridos, enfermos, fatigados o hambrientos, se terminó por darles escolta armada, convirtiéndose la orden en una organización de estructura militar, aunque sin abandonar los quehaceres propios para los que fue fundada, así que, a mediados del s. XII se podían distinguir claramente dos funciones dentro de la orden, la militar y la hospitalaria, desempeñadas la primera por hermanos-soldados y la segunda por los hospitalarios propiamente dichos, quienes no combatían.
Junto con los templarios, llegó a ser el grupo cristiano más poderoso de la zona, gozando de numerosos privilegios por parte del papado. Uno de ellos era el permiso para levantar sus propios edificios en cualquier territorio cristiano sin rendir cuentas a sus propietarios: los caballeros llegaron a tener siete grandes fortalezas en el Reino de Jerusalén y unos 140 bastiones repartidos por la zona. Las dos fortalezas mayores de todas eran el Krak des Chevaliers -Crac de los Caballeros- y Margat, ambos en el Principado de Antioquía, actual Siria.
Federico I Barbarroja juró solemnemente dar su protección a la orden en una carta de privilegios otorgada en 1185. Sólo dos años después, Jerusalén y San Juan de Acre caen en poder del Islám, conquistadas por Saladino. La primera permanecería en manos musulmanas, mientras que Acre es retomada por Ricardo I de Inglaterra en 1191 y entregada a la orden, quien la mantuvo bajo su control desde 1229, como capital de lo que quedaba del Reino de Jerusalén, hasta 1291, año de la desaparición del mismo.
Cortesía del Muhteşem Denizcilik Tarihimiz Colección Osmali Kartpostal - 177
Besitkas, Istambul-Türkiye
El sustituto decidió apurar al máximo el sistema de minar las murallas y castigarlas con fuego artillero, aunque semanas después se intentó un nuevo ataque masivo que también fue repelido.
Tras varios meses de contínuos combates, ambos bandos estaban al límite de sus fuerzas, los caballeros agotados y con la capacidad defensiva muy mermada y los turcos desmoralizados y azotados por varias enfermedades que se extendían por sus campamentos. A mediados de Diciembre Suleimán ofreció la paz a los sitiados prometiéndoles respetar sus vidas y darles alimentos si se rendían, de lo contrario terminaría tomando la ciudad y mataría y esclavizaría a los vencidos. Acuciado por los ciudadanos, el entonces Gran Maestre de la Orden, Villiers de L'Isle-Adam, aceptó tratar la paz, por lo que se produjo una tregua de varios días. Pero las pretensiones de los sitiados excedían lo que Suleimán estaba dispueto a conceder por lo que éste, ofendido, ordenó el bombardeo y un nuevo asalto, tras los cuales cayó el bastión de España y gran parte de las murallas presentaba destrozos irreparables. La toma de la ciudad era una cuestión de tiempo y los ciudadanos greco-latinos estaban dispuestos a aceptar los términos impuestos por Suleimán, así que el Gran Maestre finalmente aceptó las condiciones del turco, no sin antes renegociarlas y conseguir una rendición honrosa. El 1 de Enero de 1523 los caballeros y soldados acompañados de varios cientos de civiles, abandonaron definitivamente la ciudad en 50 barcos que los turcos habían puesto a su disposición.
“La Siège de Rhodes”. (1482-1483)Gérard Louf, Maestro del Cardenal de Bourbon.
Paris, Bibliothèque nationale de France, Ms. Lat. 6067
NOTAS
(1) Con el nombre de Lengua se designaban las distintas divisiones geográficas de los territorios de la Orden, equivalentes a las provincias de otras órdenes religiosas. También servía para agrupar a los caballeros y religiosos por grupos étnico/lingüísticos o culturales, facilitando así la coordinación de maniobras. Las distintas lenguas se subdividían, a su vez, en prioratos. Esta forma de organización surgió al instalarse la Orden en Rodas, siendo las siete lenguas iniciales:
- Lengua de Provenza: Francia meridional, con Grandes Prioratos en Toulouse y Sant-Gilles.
- Lengua de Auvernia: Francia central, con Gran Priorato en Bourganeuf
- Lengua de Francia: Francia septentrional, dividida en tres Grandes Prioratos.
- Lengua de Aragón: Península ibérica y Baleares, con Grandes Prioratos en Aragón, Cataluña, Castilla, León, Navarra y Portugal.
- Lengua de Italia: Grandes Prioratos de Messina, Barletta, Capua, Roma, Pisa, Milanesado y Venecia.
- Lengua de Inglaterra: Para el conjunto de las islas británicas, Gran Priorato de Inglaterra (incluyendo Escocia e Irlanda).
- Lengua de Alemania: Grandes Prioratos de Bohemia, Alemania septentrional, Alemania meridional, Dacia ( Transilvania), Valaquia, Moldavia, Suecia, Polonia y Hungría.

































